"(...)Albert Einstein dijo alguna vez: "Intenta no volverte un hombre de éxito, sino convertirte en un hombre de valor". Al final del camino, un hombre de valor podrá decir, con fundamento, que tuvo una vida exitosa.
El médico y filósofo Víktor Frankl sostenía que la trayectoria de una vida puede evaluarse sobre una línea horizontal, en uno de cuyos extremos está el éxito y en otro el fracaso. Sin embargo, Frankl proponía cruzar sobre ella otra, vertical, que en la punta inferior tiene al vacío y en la superior al sentido. Habría que valorar cualquier existencia considerando simultáneamente ambas trazas. Se vería entonces que muchas vidas fracasadas según los parámetros dominantes acerca del éxito, están plenas de sentido. Y muchas vidas supuestamente exitosas se hunden, vacías de sentido, en una tremenda angustia existencial.
Alguien que ha logrado realizar su vocación y se siente afectivamente pleno, pero no es famoso ni popular ni tiene cuantiosos bienes para lucir, podría ser un fracasado para quienes se guían por la línea éxito-fracaso, aunque alcanzaría la cima si se lo valora en la polaridad sentido-vacío. Es verdad, también, que muchos individuos aúnan el sentido y el éxito en una existencia trascendente, mientras en otros el fracaso y el vacío confluyen de modo dramático. En definitiva, se trata de los valores morales que sostienen la vida de cada quien, de la manera en que estos se convierten en acciones y de la responsabilidad con que alguien asume su propio derrotero, sin culpar a otros ni valerse de ellos". Extraido de Diálogos del Alma. Sergio Sinay
Asumir lo que uno hizo o hace, es a mi entender el aspecto más complicado cuando se trata de visualizar la zona que nos propone Sergio Sinay citando a Viktor Frankl. Es un alto en el camino y para muchos, detenerse puede significar "perderse el colectivo"; para otros en cambio, es la posibilidad de mirar cómo uno llegó a esa parada, con quién/es. Si se descubre que no era el lugar hacia donde quería ir hace algunos años, y que quienes los acompañan, tampoco son los que soñaba que estuvieran cerca, para algunos la frustración puede ser demoledora, en tanto que para otros puede ser la magnífica oportunidad de tomar un nuevo camino. quien dijo que un tropezón no es caída seguramente adhería más a esta última idea que a aquella ciega "por mi culpa, por mi culpa".
ResponderEliminarCuando el tiempo pasa y como dice la canción "nos vamos poniendo viejos", solemos recordar -o sea, volver a pasar por el corazón- aquellos aspectos de las personas o de las situaciones vividas que atesoramos, precisamente por ser valiosas. Y ahí el alma se nos ensancha y todo se vuelve tibio.