Los seres humanos somos comunicación, no podemos despojarnos de ella. Tan solo despertar por la mañana, el mundo nos devuelve la imagen de aquello que queremos ver: un día gris de lluvia puede ser el mejor de los motivos para disfrutar y sonreír o para sumergirse melancólicos en el recuerdo de lo inmodificable. Hace días que veo árboles florecidos, gotas de lluvia que rebotan y se deslizan por las hojas de las plantas, la gente saluda, un niño roba un tomate cherry con picardía, un abrazo me da señales de lo que significa infinito.. será que hoy el mundo me devuelve lo que siento: estoy feliz!
Alegres,transgresores,malhumorados,hombres,mujeres,tensos,jardineros,altos,extrovertidos,cuidadosos,actores,amables,agresivos,reflexivos,pasionales,maestros,generosos,insoportables,densos,creativos,ingenieros,impulsivos,deportistas,vagos,responsables,médicos,dependientes,caprichosos,seremos,albañiles, bajos,naturales,somos o fuimos
¿Ser o no ser? Fuimos, somos y seremos
Una de las grandes aventuras en las que nos embarcamos muchos de los que vivimos y no solo transitamos este mundo es la de intentar delinear lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos, o al menos lo que querríamos ser.
Cual navegantes del siglo XV , nos adentramos en la inmensidad del mar buscando aquello que aún está por descubrirse. A lo largo del viaje vamos escribiendo nuestras bitácoras dejando en ellas coloridos encuentros con seres o paisajes maravillosos, miradas e imágenes que perduran en el recuerdo, canciones que expanden el alma, aromas caseros que abren nuestro pecho, aquella bruma que nos sorprendió y nos levantó de un sueño, amargos tragos, tormentas inesperadas.
En nuestro andar, en la elección de nuestros caminos recorridos o por recorrer estamos nosotros atestiguando lo que fuimos, lo que somos, ¿lo que seremos? .
Tal vez no debemos ser tan arrogantes... al fin y al cabo, soltemos amarras y sintámonos simplemente parte de este insondable Universo.
sábado, 1 de diciembre de 2012
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Donde estas amor de mi vida que no te puedo encontrar
Estás.
Se trata de encontrarte.
De reconocerte.
Tal vez nos cruzamos...
Pero no te reconocí.
Sigo.
Espero.
Busco.
Te siento.
Falta poco, lo sé.
Se trata de encontrarte.
De reconocerte.
Tal vez nos cruzamos...
Pero no te reconocí.
Sigo.
Espero.
Busco.
Te siento.
Falta poco, lo sé.
martes, 7 de agosto de 2012
Los japoneses tienen la creencia de que las personas predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique. Es invisible y permanece atado a estas dos personas a pesar del tiempo, del lugar, de las circunstancias…El hilo puede enredarse o tensarse, pero nunca puede romperse. Esta leyenda surge cuando se descubre que la arteria ulnar conecta el corazón con el dedo meñique. Al estar unidos por esa arteria se comenzó a decir que los hilos rojos del destino unían los meñiques con los corazones; es decir, simbolizaban el interés compartido y la unión de los sentimientos. Una leyenda sobre este hilo rojo cuenta que un anciano que vive en la luna, sale cada noche y busca entre las almas aquellas que están predestinadas a unirse en la tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan...
Encuentro
El encuentro con alguien suele estar previsto, decidido y organizado. Por lo general, somos nosotros quienes vamos buscando a los Otros familiares, compañeros, amigos para compartir momentos agradables. En el fondo, para encontrarnos con nosotros mismos: con nuestra emoción al recibir la alegría de algo maravilloso que le pasa a quien queremos, con nuestro malestar y enojo cuando vemos que alguien por alguna causa o motivo nos desilusiona, con nuestra curiosidad cuando hay algo para contar, con nuestra humana sensibilidad cuando aparece una muestra de afecto espontánea, con nuestra propia incomodidad cuando reconocemos que no logramos asumir una postura frente a algún hecho y nos sentimos un tanto perdidos en la incerteza...
Hay otro tipo de encuentros, que creo que da sentido en forma completa a la relación entre el buscar y el encontrar. Son esos encuentros casuales - ¿o causales?- que uno podría estar intentando entender cómo o por qué se produjo, y entrar en el debate en torno a si tenemos un destino o si fue un destino construido por nosotros a partir de una cantidad de decisiones, o ambos!!
Esos encuentros suelen ser mágicos, sorpresivos, inesperados, deliciosos, o en casos de situaciones de violencia como un robo, absolutamente desagradables porque, sea cual fuere la sensación que nos genera, nos invade, nos conmueve, nos moviliza sin haber estado advertidos de ello. En el fondo se vuelven contra nosotros.
Los que nos atemorizan deberíamos guardarlos en un cajón o aplastarlos para que no se metan con nuestra querida confianza, esa que nos permite avanzar, salir, arriesgarnos, emprender, ver con el alma...
Los que nos animan, los que se deleitan, los que nos dibujan una sonrisa, deberíamos contagiarlos al mundo para que parte del sentimiento de entusiasmo, alegría, emoción profunda se propagen y logren transformar un día gris en un abrazo de sol, o un vacío en un torrente caudaloso de afecto.
Encuentros, más allá de los temores. Encontrarse con Otros para encontrarse uno mismo.
Hay otro tipo de encuentros, que creo que da sentido en forma completa a la relación entre el buscar y el encontrar. Son esos encuentros casuales - ¿o causales?- que uno podría estar intentando entender cómo o por qué se produjo, y entrar en el debate en torno a si tenemos un destino o si fue un destino construido por nosotros a partir de una cantidad de decisiones, o ambos!!
Esos encuentros suelen ser mágicos, sorpresivos, inesperados, deliciosos, o en casos de situaciones de violencia como un robo, absolutamente desagradables porque, sea cual fuere la sensación que nos genera, nos invade, nos conmueve, nos moviliza sin haber estado advertidos de ello. En el fondo se vuelven contra nosotros.
Los que nos atemorizan deberíamos guardarlos en un cajón o aplastarlos para que no se metan con nuestra querida confianza, esa que nos permite avanzar, salir, arriesgarnos, emprender, ver con el alma...
Los que nos animan, los que se deleitan, los que nos dibujan una sonrisa, deberíamos contagiarlos al mundo para que parte del sentimiento de entusiasmo, alegría, emoción profunda se propagen y logren transformar un día gris en un abrazo de sol, o un vacío en un torrente caudaloso de afecto.
Encuentros, más allá de los temores. Encontrarse con Otros para encontrarse uno mismo.
viernes, 13 de enero de 2012
Deseos desde el Alma
TE DESEO
Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.
Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas: “Esto es mío”.
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.
Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.
Victor Hugo
martes, 3 de enero de 2012
Año Nuevo...
Creo que uno de los efectos más interesantes del año nuevo, es precisamente, el espíritu que porta la palabra "nuevo". Un cierto sabor dulce, o mejor dicho astringente, casi indefinido, de aquello que puede suceder. Un guiño de ojo a lo desconocido, a lo posible y por qué no a lo probable. Lo transitado "fue" y ahora llega el momento de "lo que será".
Son unos instantes en los que se ofrece y desea bienaventuranza a quien uno se cruce y que tal vez no se reiteren con tanta efusividad a lo largo del año.
El 2012 de muchos de los occidentales o en pocos días el año 4710 del Dragón de los chinos, viene siendo mirado de reojo, con algo de... sospecha, o cierta inquietud debido a las predicciones mayas que vaticinan un cambio sustancial sobre la faz de nuestro planeta, por los dichos de Nostradamus, que pone también cierta predicción sobre el final de este 2012.
Sin embargo hubo brindis, abrazos, llamados, sms, mails y todo tipo de intención de hacerse presente a otros para desear que lo que este año sea, sea lo mejor para todos y cada uno. A celebrar!
Son unos instantes en los que se ofrece y desea bienaventuranza a quien uno se cruce y que tal vez no se reiteren con tanta efusividad a lo largo del año.
El 2012 de muchos de los occidentales o en pocos días el año 4710 del Dragón de los chinos, viene siendo mirado de reojo, con algo de... sospecha, o cierta inquietud debido a las predicciones mayas que vaticinan un cambio sustancial sobre la faz de nuestro planeta, por los dichos de Nostradamus, que pone también cierta predicción sobre el final de este 2012.
Sin embargo hubo brindis, abrazos, llamados, sms, mails y todo tipo de intención de hacerse presente a otros para desear que lo que este año sea, sea lo mejor para todos y cada uno. A celebrar!
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